viernes, 31 de mayo de 2013


Aura María Durán fuerte aspirante al titulo Señorita Magdalena.

Por: Redacción general

El que una atractiva y joven mujer cienaguera, aspire a representar al Departamento del Magdalena, en el Reinado Nacional de la Belleza en Cartagena 2013, compromete nuestro esfuerzo para apoyar y respaldar ese sueño, que hace largos años no se le concede a una de nuestras beldades.

Aura María Durán Oliveros de 24 años, comunicadora social, periodista, es la cienaguera que se ha impuesto como objetivo el que este año, Cartagena pueda admirar su belleza, capacidad y carisma y para ello inscribió su nombre ante el comité departamental de belleza y se preparó con gran responsabilidad, dedicación y aspira impactar con su personalidad a los jurados tanto en el departamento, como en la ciudad del certamen novembrino.

Ha sido, y será el día de la elección, una de las fuertes aspirantes al titulo, con la ayuda de Dios lo conseguirá.

Adelante Aura María, www.delfinstereo.com , los Ciénagueros y el Círculo del Colectivo CSPC te respaldamos…

AURA MARÍA DURÁN    


EN DELFÍN STÉREO TE APOYAMOS!!!


lunes, 27 de mayo de 2013



Con el apoyo de la Administración Municipal

Fundación Festival ‘Guillermo de Jesús Buitrago’ gestiona promoción ante Red Turística de Pueblos Patrimonio

*Este proceso se adelanta por intermedio de la Coordinación de Cultura y Deporte de la Alcaldía de Ciénaga (Magdalena), liderada por Arnel Ladrón De Guevara, con miras a promocionar la imagen del Festival de Buitrago en todos los rincones del país.

Boletín de Prensa No. 004

La visita de la delegación de la Red Turística de Pueblos Patrimonios de Colombia a la ciudad de Ciénaga (Magdalena), fue el escenario propicio para que la Fundación Festival ‘Guillermo de Jesús Buitrago’ gestionará la promoción de la imagen de este importante evento cultural en las diferentes regiones del país.

El encuentro con los funcionarios nacionales se dio durante el recorrido adelantado la mañana de ayer, en el marco del levantamiento cartográfico de los sitios turísticos y culturales de esta localidad, que realiza la mencionada Red adscrita al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

Para esta gestión, la Coordinación de Cultura y Deporte de la Administración Municipal, encabezada por Arnel Ladrón De Guevara, viene apoyando el proceso para aunar esfuerzos y lograr resultados conjuntos que beneficien a la cultura de esta localidad.

Fernando Mier Bolaño, presidente de la Fundación Festival ‘Guillermo de Jesús Buitrago’ indicó que este proceso representa un significativo aporte del Gobierno Nacional para difundir la imagen de la ciudad de Ciénaga en todos sus aspectos.  

“Como objetivos tenemos el de promocionar el Festival Nacional de Música con Guitarra ‘Guillermo de Jesús Buitrago’ y por lo tanto la visita de la Gerente de la Red Turística de Pueblos Patrimonio es una concertación que estamos haciendo para gestionar los recursos pertinentes que nos permitan darle mayor promoción a la Fundación Festival y a nuestro evento insigne como tal” sostuvo Mier Bolaño.

En este sentido Catalina Velásquez, gerente de la Red Turística de Pueblos Patrimonio de Colombia, reconoció la importancia que tiene el ‘Jilguero de la Sierra Nevada’ en la construcción de un plan turístico que propenda por el rescate de la cultura local.   

“No solo nos interesa revisar la infraestructura, sino que es muy pertinente conocer la Fundación Festival porque los destinos turísticos se nutren de la vida cultural de los habitantes y Buitrago hace parte de la vida cultural de este municipio y es imposible pensar una propuesta de turismo cultural sin que Buitrago ocupe el lugar que le corresponde” resaltó Velásquez. 

Por su parte, el Presiente de la Fundación Festival ‘Guillermo de Jesús Buitrago’ puntualizó que poco a poco se están dando pasos importantes de la mano con la Coordinación de Cultura y Deporte Municipal para que la segunda ciudad del departamento del Magdalena tenga la transcendencia que requiere gracias a su bagaje cultural.



DANIEL PIRAQUIVE OLIVARES
Jefe de Prensa y Relaciones Públicas
Fundación Festival ‘Guillermo de Jesús Buitrago’
Cel. 300 399 2382


jueves, 23 de mayo de 2013


Desde del lunes 20 de mayo



Fundación Festival ‘Guillermo de Jesús Buitrago’  abrió  inscripciones para el concurso de Tríos y Canción inédita

La Fundación Festival ‘Guillermo de Jesús Buitrago’ abrirá desde mañana lunes 20 de mayo las inscripciones para el concurso de Tríos y Canción Inédita, que se desarrollará en el marco del XVI Festival Nacional de Música con Guitarra ‘Guillermo de Jesús Buitrago’, Homenaje a Nuestra Cultura.

La convocatoria para el certamen cultural está dirigida a los grupos de música con guitarra de todas las regionesdel país, en la modalidad deTríos:

-Infantiles
-Aficionados
-Profesionales y Veteranos.
-Canción inédita.

Para facilitar el proceso de inscripción y garantizar la comodidad de los participantes, la Fundación Festival habilitó los siguientes medios de comunicación:
Correo electrónico: festivaldebuitrago@hotmail.com
Página web:  www.festivalguillermodejesusbuitrago.com

Y también podrán acercarse a muestras oficinas ubicadas en la calle 10 con carrera 15 equina, segundo piso, en horarios de 8:00 a 12:00 m – 2:00 a 6:00 pm.

Las inscripciones estarán abiertas hasta la tercera semana del mes de junio.


¡Anímate y participa!


DANIEL PIRAQUIVE OLIVARES
Jefe de Prensa y Relaciones Públicas
Fundación Festival ‘Guillermo de Jesús Buitrago’
Cel. 300 399 2382


miércoles, 22 de mayo de 2013



Murió el humorista Mingo Martínez


Por: elheraldo.co


Falleció esta madrugada el humorista Mingo Martínez, a los 85 años de edad, en la Clínica La Asunción de Barranquilla, dejando un legado de casi 60 años dedicados al humor y la música.

Mingo, murió después de soportar una penosa enfermedad, que no le amilanó sus ganas de hacer reír a su público a través de sus múltiples facetas de humorista, actor y músico y de pasar los últimos días al lado de su familia.

Manuel Domingo Martínez Morillo será recordado por todos los barranquilleros y habitantes del Caribe colombiano como el humorista de la sonrisa pícara y divertida en el escenario y actor principal del Carnaval de Barranquilla, del que muchos lamentan no fue Rey Momo.

Mingo siempre tenía el chiste adecuado para cada situación, con las letanías del momento y, también, era un abnegado padre de familia. Precisamente uno de los episodios que marcó su vida fue un 16 de diciembre de 1987 cuando su hijo murió víctima de un arroyo, algo que lo sumió en la más honda tristeza. Paz en su tumba.







http://www.elheraldo.co/tendencias/murio-el-humorista-mingo-martinez-111246


sábado, 18 de mayo de 2013


Conferencia Episcopal de Colombia con motivo de la Canonización de la Beata Laura Montoya Upegui, fundadora de la congregación de Misioneras de María Inmaculada de Siena.


Por: Redacción General

Una santa de nuestra tierra. La Iglesia que peregrina en Colombia celebra con gozo la canonización de la Madre Laura Montoya Upegui, fundadora de la Congregación de Misioneras de María inmaculada y Santa Catalina de Siena. Aunque muchos evangelizadores se han santificado en tierras colombianas, ahora tenemos la inmensa alegría de festejar a la primera santa nacida en nuestra patria, justamente en un bello rincón del suroeste antioqueño, una mujer formada en un auténtico hogar cristiano y que vivió las fatigas, los sufrimientos y trabajos propios de todo ser humano.

La semilla del evangelio que desde hace más de 500 años se sembró en nuestra tierra americana ha ido produciendo frutos abundantes de gracia y de bondad. Este reconocimiento que la Iglesia hace de la santidad de la Madre Laura, se manifiesta como un fruto maduro de esa acción evangelizadora que ha impregnado hasta lo más profundo la vida de nuestro país.

En santa Laura vemos representada, de la manera más digna, la mujer de nuestro pueblo, en quien resaltan las virtudes de la generosidad, la valentía, la entereza para emprender grandes tareas y por encima de todo, una fe puesta a prueba, capaz de entregar la vida en bien de los demás por amor a Dios.

Un acontecimiento de gracia para nuestro país. San Pablo nos dice en la primera Carta a los Corintios que “si un miembro sufre, todos sufren con él; si un miembro es honrado, todos se alegran con él" (12,26). Damos gracias a Dios por el don de la canonización de la Madre Laura, porque en ella sentimos honrado y glorificado el cuerpo de Cristo, que es la Iglesia a la que pertenecemos por la gracia del bautismo.

Muchos creyentes han recibido gracias especiales por intercesión de la Madre Laura, pero hoy, todos los colombianos, hemos de agradecer la abundancia de bendiciones que el Señor nos concede por intercesión de esta nueva santa.

Hemos de reconocer y agradecer a Dios el don de la vida de Laura Montoya que se proyectó como una Innovadora pedagoga, una audaz evangelizadora, una mujer sensible a las necesidades de los menos favorecidos y una mística profunda llena de la intimidad con Dios en la contemplación y en el trabajo misionero. Agradecemos a Dios la entrega generosa y abnegada de Laura Montoya y sus primeras colaboradoras para hacer sentir su voz en favor del reconocimiento de la dignidad de los indígenas y de los necesitados.

Damos también gracias a Dios por el testimonio de su profunda espiritualidad centrada en Jesucristo crucificado. Al pie de la cruz aprende la ciencia del sacrificio, de la entrega total, de la solidaridad. A imitación de su Dios crucificado, tiene como lema "Tengo sed’.. Como es su íntimo amigo le dice: Yo conozco vuestro corazón y Vos el mío y vea aquí el mundo nuestra amistad. ¿La habrá semejante?" Su amor filial a la Santísima virgen María "Madre, yo no soy huérfana porque te tengo a TI que eres más que madre Pero los pobres Indios están huérfanos y me parten el alma. ¿No querrás ser su madre?*. Y un gran sentido eclesial.

'Mi gran anhelo es que todos te conozcan, te amen y te sirvan". Este espíritu impulsó toda la vida de la Madre Laura, su pasión fue llevar el nombre de Dios a aquellos lugares y personas que aún no lo han conocido. De ahí surge un estilo propio que aporta novedad al sentido misionero de la Iglesia que debe acercarse y encarnarse en el ambiente cultural para sembrar la semilla del Evangelio.

Ser santos, nuestro programa de vida.  El Concilio Vaticano II nos ha enseñado que “Todos los cristianos, de cualquier clase o condición, están llamados a la plenitud de vida cristiana y a la perfección del amor” (Constitución Lumen Gentium 40).  Celebrar esta fiesta es sentir muy cerca de nosotros este ideal de vida cristiana, es verificar que el llamado del Señor  de “Ser santos como el Padre Celestial es santo” no es una ilusoria utopía, sino un programa concreto que puede alcanzarse con la ayuda bondadosa de Dios y la respuesta generosa del ser humano, así como hizo la Madre Laura.

Esta canonización de la Beata Laura Montoya nos compromete a realizar aquella enseñanza del Papa Juan Pablo II al inicio de este milenio: “Es el momento de proponer de nuevo a todos con convicción este “alto grado” de la vida cristiana ordinaria” (Carta apostólica sobre el nuevo milenio 31).  Que el testimonio de vida y la intercesión de Santa Laura alcance para nuestro país gracias y bendiciones especiales que nos lleven a la verdadera paz, la justicia social y a instaurar la civilización del amor.  “El señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres” (Salmo 126,3).




“¡Dios mío!, no me dejes reposo ni aquí en la tierra, ni allá en el cielo, mientras tú seas desconocido en el mundo” (Madre Laura).


lunes, 15 de abril de 2013



Los Escritores se reunieron en Montería


Por: Redacción General

Antonio Mora Vélez y sus compinches del Bocachico Letrado, mostraron la cara más hermosa que tiene Montería, la bondad de su gente, que es su mayor riqueza, y la exacta dimensión del desarrollo en que se haya inmersa la perla del Sinú, con los aportes de la Corporación Universitaria del Caribe - Cecar y la Universidad de Córdoba que lideraron junto con la Cámara de Comercio de Montería, la Asociación de Jubilados de Unicórdoba, la Institución Cultural paseo 27.6, la organización y realización de la primera asamblea preparatoria del undécimo Parlamento Nacional de Escritores de Colombia en Cartagena; que tiene como propósito homenajear por merecimientos, al poeta Raúl Gómez Jattin el mes de agosto próximo.

Si ese evento de exaltación a la obra de uno de los más destacados vates de la modernidad se justifica, es por la arrolladora presencia de los escritores de Córdoba, que producen literatura y textos de estudio sobre el comportamiento humano y la presencia de la cultura sinuana, de tal manera que no alcanzan las manos para recibir tantos libros como los autores y las universidades desean entregar como obsequio a los visitantes en una muestra más de ese corazón dadivoso y noble de las personas nacidas en el departamento más occidentalyganadero de la costa caribe.

La masiva asistencia a los auditorios de la Universidad de Córdoba por la tarde – noche del viernes y de Cecar, en la mañana del sábado, son otra muestra del interés de los jóvenes estudiantes y de los amigos escritores e investigadores de participar, respaldando, las jornadas de lectura o de lanzamiento de libros, de exposiciones y de conferencias “que garantizan el éxito de las actividades del pensamiento”, aseguró uno de los veteranos asistentes a la lectura en la Corporación del Caribe – Cecar.    

Muy a pesar del caos vehicular y de la “peste” de motos, que vive la ciudad sabanera, se muestra como nueva urbe en crecimiento y su expansión habitacional se marca hacia el norte, cercano al río Sinú y con tendencia a bloques de apartamentos, análisis que no me sustrae del tema central, pero que me obliga al goce por la nueva presencia de la Universidad de Córdoba, por su organización y crecimiento y porque, a pesar de todos los desencuentros, se convirtió en un campus universitario, así como esperamos ver, en poco tiempo a la Corporación Universitaria del Caribe -Cecar,  ojalá para nuestra próxima visita a la tierra del “Hapy”.

Si Montería es como una mujer hermosa que atrae y fascina, sus escritores representan la fuerza creativa más grande del litoral caribe y como muestra de esta afirmación, la lista de libros que nos autografiaron sus autores y que recibimos agradecidos en Unicórdoba y Cécar con los títulos que a continuación relaciono:

La gordita del Tropicana – cuentos – y la hora de las golondrinas – novela – de Antonio Mora Vélez.

Literatura en el caribe colombiano – señales de un proceso, de José Luis Garcés González.

Remembranza – cuentos – Conceptos y normas útiles para escribir y El habla popular de los valles de los ríos Sinú y San Jorge de Enrique R. Morales G., el último en coautoría con Ernesto Llerena García.

Letras e historias del bajo Sinú de Fernando Díaz Díaz.

El Milagro de María, de la autoría de Néstor Solera Martínez. 

Junto a la puerta y Días de fuego, del Poeta René Cueto.

Yo Raúl, de Rubén Darío Otalvaro Sepúlveda.

El sinuemétro – poemario – Alexis Zapata Meza.

Reflexión pedagógica sobre la felicidad y Discurso y humor – características lingüísticas y socioculturales de los habitantes del caribe colombiano de la pluma de Nelson Castillo Pérez, siendo el último libro, un trabajo con Carmen  Salgado Rodríguez.

Los inmigrantes árabes en los valles del Sinú, San Jorge y otros destinos de Soad Louis Lakah.  De las cosas y tú de Alma Rosa Terán y Antigua costumbre de amante de Rafael Darío Jiménezy las revistas de ambas casas de estudios superiores, que confirman el liderazgo de los escritores cordobeses y residentes allí, con ese número importante de libros y muchos otros, de autores que prometieron hacer conocer sus obras en días por venir, tales como: Danith Urango, Ela Cuavas, Galo Alarcón, Irina Henríquez, Miguel Ramón Villarreal y Serafín  Velásquez.

La noche monteriana tiene como fuerza de atracción, a la ronda del Sinú con sitios para la bohemia y el relax, justificación que esgrimieron los miembros y activistas del Bocachico Letrado para agasajar a los escritores visitantes, lográndolo con excelente calificación en libro tinto café, en el cual se escanciaron las copas y el icor inspiró a los poetas Dina Luz Pardo y Juan Carlos Céspedes que en breves y emocionadas palabras e invocando a Erato y Polimnia exaltaron la gestión de los escritores cordobeses y de las instituciones mencionadas por el éxito obtenido en la asamblea preparatoria.

Los creadores cordobeses Antonio Mora Vélez, Galo Alarcón, Rubén Darío Otalvaro, Serafín Velásquez, Alexis Zapata, René Cueto y Miguel Ramón Villarreal mostraron la generosidad de sus almas a Joce Guillermo Daniels, Alma Rosa Terán, Rafael Darío Jiménez, Eduardo Márceles, Delia Rosa Bolaño, Ferdinand Daza, Antonio Botero Palacio y a quien esta nota escribe, como reafirmación de amistad y del sobrio, cristalino y radiante espíritu de la poesía. 

Fotos, Cortesía:  Dina Luz Pardo


jueves, 11 de abril de 2013


Celebración 200 años: un fraude bicentenario


Por: Anuar Saad

Lo que se pensó iba a ser un evento que convocara multitudinariamente al pueblo barranquillero en torno a la celebración de sus 200 años, terminó convertido en una “fiestecita particular”.

Y es que lo peor que a uno le puede pasar cuando mete la pata, es tratar de “embarajarla” porque, a la larga, se termina metiendo más la extremidad. Es un consejo que le regalo a la “Alta Consejera” para el Bicentenario Diana Acosta que está haciendo un rápido curso de “Cantinflas” para poder explicar lo inexplicable. Ahora dice, como si nada hubiera pasado, que ella no ve motivo de escándalo ya que “‘Érase una vez en La Arenosa’, el show central del evento “privado” del Bicentenario será presentado próximamente en las afueras de la Catedral y que toda la producción será emitida por Telecaribe. ¿Y a quién diablos le interesa ver un show fuera de fecha? ¿Para qué convocó en sus tuits a los barranquilleros a que se volcaran a la plaza de la paz si solo amigos de ella, de la alcaldesa y un pelotón de cachacos vieron el evento? ¿En qué mente enana cabe que en  una ciudad de 1.6 millones de habitantes puede planearse un espectáculo para miserables 7 mil?

Este evento que debió ser exclusivamente para los barranquilleros, para el pueblo verdadero, terminó siendo un “suvenir” para una legión de foráneos que, a la larga, no tenían ni la menor idea de qué era lo que estaban celebrando. Me cuenta uno de los lagartos –perdón, invitados—que alguien de acento muy rolo y rojo como queso holandés, hasta le trajo un presente a la Alcaldesa por motivo de su cumpleaños. ¿Será que al final se enteró que la cumplimentada era la ciudad y no la Alcaldesa? Pero no seamos rudos con el interiorano. La fiestecita privada que montó Acosta para su mecenas político, podría hacer pensar que no era un espectáculo público de interés ciudadano sino una parranda de amigos.

Lo que tiene indignado a la ciudadanía es que después de todo el parapeto panfletario de dos meses donde se instaba a movilizarlos y en que la misma maquinadora de la censurada celebración invitaba con insistencia al pueblo para “que se tomara la Plaza de la Paz”, la gente pudo percatarse que ni desde un bordillo podrían ver nada: habían cerrado el ingreso tres cuadras a la redonda. Todo el espectáculo, esta vez que sí valía la pena, eran para los de corbata, politiqueros de vieja data y una manada de actores que no representan, de forma alguna, la esencia del verdadero barranquillero. Estos son apenas algunos de los tuits de la Consejera del Bicentenario en su cuenta personal, en los que ilusionaba  a los barranquilleros para que fueran partícipes de un acto descomunal: “El @BicentenarioBAQ será un gran espectáculo que tendrá cabida para todos los barranquilleros sin distingos: @Mariposacosta. (¿Para TODOS los barranquilleros SIN distingos? ¿Es un chiste?)  “La tecnología y la tradición en Érase Una Vez en la Arenosa!!!. (Obviamente las tres exclamaciones son de ella) Todos invitados a la Plaza de Paz”   “Todos a la Plaza de la Paz este domingo. Si quieres ir a la Gala del Bicentenario llama al 3601360 en Barranquilla.”

¿Todos a la Plaza de la Paz? ¿Era un chiste? Ni siquiera los periodistas acreditados pudieron entrar. Al parecer, por preferencias permitían el ingreso, tanto así, que hubo maltrato a la prensa. Lo que muchos aún reclaman, y siguen sin entender, es por qué realizar un evento, cuya razón de ser es el pueblo, solo para siete mil almas en un sitio que, al parecer, no permitía más cupo. Esa respuesta la tendrá la Alcaldesa quien seguramente por su temor al rechazo ciudadano –porque ella sabe que más que lo que las encuestas dicen (ahora tiene un 47% de favorabilidad) gracias a sus dádivas de publicidad—el barranquillero no avala su gobierno. ¿Por qué no en el Romelio? ¿Por qué no en el Metropolitano donde, con seguridad más de 70 mil, incluida la gramilla podrían asistir? Para ver parapetos de cantantes sí los prestan. Para un evento cívico de interés comunitario… ¡No!  ¿Por qué no dejar que el pueblo se volcara a la Plaza de la Paz así sea para ver de lejos el espectáculo? Lo que hicieron fue dar muestra de exclusión social, clasismo politiquero y amiguismo de manguala. Para la Alcaldesa y su séquito –incluyendo a Consejera—los barranquilleros no son más que una cohorte de corronchos a los que después de fiesta le pasarán en diferido por Telecaribe, como contentillo de bobos, una edición del evento para que no lloren.

Lo que no se imaginaron es que las redes sociales ayer colapsarían como protesta unánime por la discriminación de que el pueblo fue víctima. Ayer quedó claro que el barranquillero le duele su ciudad y le duele aún más, ser excluido de ella. Tal vez lo que a la Alcaldesa y la Consejera para Bicentenario nunca le enseñaron, fue matemáticas básica: ¿Cómo creer que 7 mil, donde 4 mil eran lagartos, pueden representar a una ciudad de casi dos millones? ¿Qué hay detrás de la exclusión? Tal vez, dicen muchos, interés económico. Un evento con fisonomía de fiesta particular pero con gastos de celebración multitudinaria donde se “justificaría” el presupuesto que, a la fecha, no sabemos exactamente cuánto fue, en qué se gastó y qué quedó…si es que quedó.

El otro motivo de indignación popular es el ridículo de Telecaribe y la demostración de que este ente no es más que una ficha política de los dirigentes de turno que lo manejan a su antojo. La explicación de Acosta deja en claro que ella y la Alcaldesa consideran al Canal Regional un bodrio incapaz de transmitir con calidad un evento público. De ahí, el temor a que “una mala producción no permitiera ver lo majestuoso del evento” y someter todo a una edición posterior, avalado por ellos, para decidir, finalmente, que es lo que se podía ver. ¿Entonces para qué sirve el canal? ¿Para ver a Bertica los martes mal hablar de fútbol y los lunes los repetidos especiales de los mismos amigotes productores? ¡Válgame Dios!

Me cuenta un periodista que en una lluvia de fotos que publica una reconocida revista nacional a través de la web se ven las primeras filas atestadas de foráneos invitados a una fiesta que no era la suya. Si esto fue lo que tenían planeado ¿por qué no celebraron en el patio de la casa de Acosta o de la Alcaldesa? La única explicación, que aún no he escuchado de la consejera --pero que a decir verdad ya no me extrañaría que lo dijera-- es que calme a los barranquilleros prometiéndole que, para el tricentenario, todos podrán estar.

Lo que durante meses los ciudadanos de bien de esta ciudad --que a pesar de sus dirigentes quiere ser pujante-- soñaron con celebrar, una gran Fiesta Bicentenaria, terminó para nosotros, como pueblo, convertido en un triste Fraude Bicentenario en el que se estafó la ilusión del ser barranquillero.

Agradecimientos a: zonacero.info


martes, 9 de abril de 2013



Elías Eslait Russo, amigo del alma 


Por: José Luis Hereyra Collante


El día 7 de abril de 2004, es decir, Miércoles Santo y Día de Barranquilla, uno de mis más entrañables amigos y uno de los más finos y lúcidos escritores que haya conocido, Elías Eslait Russo, falleció en nuestra Barranquilla querida cuando salía de la casa de familiares a comprar unos cigarrillos en la licorera de la esquina, en pleno matrimonio de uno de sus sobrinos. Elías “el cienaguero” (de Ciénaga, Magdalena), Elías “el culosungo” (verdadero patronímico de los cienagueros raizales), como irreverentemente se autodenominaba en su ácido humor cuando percibía en su cercanía fisgoneadores y perversos, era, paradójicamente, uno de los seres más nobles y tolerantes que yo haya jamás conocido. Heredero de esa luz mediterránea que se macera entre el zumo de las olivas y el tierno corazón de las almendras, Elías era un gastrónomo exquisito, con una devoción por la inquietante profundidad del álgebra de sus antepasados, “palacio de precisos cristales”, como dijera Borges en su “Otro poema de los dones”. De allí que su lúcida obra posee rasgos de verdad asombrosos en la medianía que caracteriza nuestra “mostrable” literatura. Recuerdo (tengo vivo) en este instante el cuento deslumbrante, “Apología del diez”, que le acompañé a escribir y que me dedicó en un pantagruélico amanecer en la casa de José Manuel Elías en su Ciénaga amada, en aquellos irrepetibles años ochentas, cuando yo dejaba el béisbol profesional, es decir, me quitaba el disfraz de traductor simultáneo de Atlántico Espectacular y de gerente del equipo Olímpica de los Char, y nos íbamos con mi joven familia a esa Ciénaga de donde viene mi sangre materna, esa Ciénaga de jóvenes escritores que oficiaba alrededor del maestro Rafael Caneva Palomino. Y yo era absolutamente aceptado como miembro de la cofradía por ser un Collante, con sucursales familiares, además, en Aracataca, Santa Marta y Puebloviejo. A Elías nada de lo humano le era ajeno. Y nada de lo divino, tampoco. Elías, en su humor corrosivo, se paseaba irreverente y respetado por entre todos nosotros, porque dejaba una estela contestataria (frente a la que no servía ningún blindaje) mezcla de nobleza, chispa, conocimiento y “mamadera de gallo”. Pero detrás de esa “frescura” se escondía un organizador de altísima eficiencia, un visionario que “parecía ver el otro lado de las cosas”, un hombre de un rigor extensible hasta los más mínimos detalles, un cultor de la más exigente disciplina. Fue gracias a estas virtudes nada comunes que Elías Eslait pudo rescatar para la posteridad la tradición máxima de la cultura cienaguera, patrimonio intangible antropológico –las Fiestas del Caimán–, y fundar la Casa de la Cultura de Ciénaga, capilla de peregrinación fraterna donde todos los eneros coincidimos –como el salmón o los patos canadienses– en nuestra migración afectivo-literaria todos aquellos que en la vida hemos escrito algo porque hemos tenido la verdadera necesidad de decir algo, como describiera el maestro Cepeda Samudio al verdadero escritor frente a esa nube de farsantes que pulula por los eventos literarios. 

El 17 de enero de 2001 fue la última vez que lo vi. Yo había regresado una vez más, un año más, al encuentro de Ciénaga, pero finalmente me fui adonde Elías, a su casa, a untarme de ellos, a saludar a su mamá, a degustar su exquisita comida árabe, a beber como cosacos, a arrastrarnos de la risa, a hablar de los últimos acontecimientos socio-sico-sexuales de su parroquia entrañable, a declamar poesía como nos gustaba –con todos los hierros–, a leer textos, carajo, y a relatar lo que había sido de nuestras vidas en todos esos años, sin arrepentirnos de nada, echando pa’lante, sin plañideras ni mea culpas ni golpecitos en el pecho. Leímos el cuento que nos hermanaba aún más y me dedicó la antología de Martiniano Acosta y Clinton Ramírez –donde “Apología del diez” está incluido– con estas palabras: “Para Jose, quien conoce el mundo de donde sale este poco de humanidad. Con afecto, Elías Eslait R. / Ciénaga, Enero 17 de 2001” Así, con esa permanente modestia, con esa humildad, con esa sencillez. 

Me imagino que ya habrán echado el discursito de que hay que tener consuelo ante la muerte, de que nadie conoce los inescrutables caminos de Dios, de que pronto nos tocará también a nosotros y de que nadie se escapa de ese designio inexorable. Qué bueno echar el discursito. Pero qué triste que uno tenga que perder un amigo, a un ser querido, y lo más terrible es que uno no puede volver a ver a esa persona nunca más. Ni oír su risa ni su voz más nunca. Qué triste que toda una geografía se le quede sin sentido a uno porque ya no está allí el amigo que se iba a alegrar con nuestra presencia.